DOMINICANAS Y DOMINICANOS:
Las primeras palabras que deseamos pronunciar en ocasión de este solemne acto, y para que lleguen a todos los lugares del país, es expresar nuestro profundo pesar por la infausta muerte del padre Luís Quinn, verdadero héroe de la filantropía, de la ecología y de la moral social entre los dominicanos, y de manera especial, entre los ocoeños, para quienes sirvió por más de 40 años. Alianza Popular lamenta profundamente que en un momento en que se cierne sobre el país grandes retos y desafíos se nos va el padre Quinn. El nos deja grandes legados como es el valor, el trabajo, la humildad y la solidaridad para enfrentar los grandes problemas que amenazan el país, quien dirige la palabra es testigo de excepción de la conducta y obras de este gran hombre. Por eso asumimos hoy el compromiso y el reto de levantar estos atributos que el nos dejó, de luchar por construir un país más digno, equitativo y justo.
Gracias a mi esposa Jeannette, a mis hijos, Eduard, Lizbeth y Ronald, por estar aquí y permitirme asumir este compromiso.
Gracias a nuestros invitados e Invitadas de honor, a nuestros militantes y dirigentes y al pueblo en general que ha colmado este gran salón como testimonio de esperanza para el fortalecimiento de la democracia del pueblo dominicano.
También queremos hacer llegar hasta los lugares más apartados y los ciudadanos más humildes del país nuestros auténticos sentimientos de gratitud por todo el apoyo y colaboración que hemos recibido desde el mismo momento que nos entregamos en cuerpo y alma a la difícil tarea de fundar el Partido Alianza Popular.
Todos juntos hemos protagonizado los principales esfuerzos para lograr este merecido reconocimiento de Alianza Popular. También, en esta titánica lucha hemos contado con aquellos hombres y mujeres que hacen opinión pública. A ellos, nuestro agradecimiento.
Desde este momento, en el marco de estas asambleas Constitutiva y Eleccionaria de nuestra organización, proclamamos, que El PARTIDO ALIANZA POPULAR, nacido con el lema ¡POR EL PAIS QUE TODOS QUEREMOS!, es propiedad social de los mejores hijos del pueblo dominicano, a los fines de que desde este puedan ejercitarse políticamente, disponiendo de un marco doctrinario que dignifique y enaltezca el ejercicio de la política; tal y como lo dijera un destacado político dominicano, cuando precisó que “LA POLITICA ES UN SERVICIO PRESTADO AL PUEBLO, Y POR TANTO, EL QUE NO VIVE PARA SERVIR, TAMPOCO SIRVE PARA VIVIR”. Lamentablemente a quienes este mismo profesor adoctrinara, hoy niegan este principio.
Alianza Popular ha penetrado en todo el tejido social dominicano, y por tanto, ya no hay parajes ni barrios ni secciones, ni distritos municipales, municipios ni provincias, donde no esté presente esta organización política, compartiendo nuestros dirigentes y militantes con el pueblo un nuevo estilo de activismo político, refrescante, transparente y sensible a los problemas que le afecta.
Llegar a esta grandiosa e histórica cita no ha sido nada fácil; hemos tenido que superar grandes retos y desafíos en el transcurso de estos últimos 16 meses para obtener el reconocimiento solicitado y pese a todos los presagios negativos, gracias a Dios triunfamos.
Hoy inicia su vida electoral nuestra organización política, para una nueva democracia participativa y popular de los dominicanos y para los dominicanos, por un nuevo CAMBIO y un NUEVO ORDEN.
Sabemos, que los tres partidos tradicionales son, sin excepción, co-responsables de la tragedia que ha representado para el país la administración estatal de éstos en la vida democrática nacional. En esos partidos no se ha operado ningún cambio de concepción ni de práctica social que haga pensar que no van a repetir sus errores del pasado reciente y del pasado tardío. Y esto en gran medida por la crisis en que están sumergidos, luego de la muerte de sus líderes principales. En ellos lo que se observa es división, renuncias y frustraciones de sus militantes. Los tres partidos han dado vida a un mercado, en el cual la deslealtad se compra y la dignidad se margina. Por eso ya no tienen argumentos para seguir engañando al pueblo dominicano. Están en crisis moral interna, porque se han dedicado a desgarrar el alma entre sí, en medio de luchas y traiciones.
Todos hemos visto el triste escenario interno de estos partidos, donde se impuso en cada uno de los casos, el avasallamiento, la compra de conciencias y el uso de los recursos del estado para aplastar, a sus propios y meritorios compañeros, muchos de ellos, aún no se recuperan de las profundas heridas causadas por la ambición y el egoísmo.
El escenario que enfrenta la sociedad dominicana es complejo y difícil, fruto de la deuda social acumulada, por la falta de equidad en la distribución de la riqueza y la mala administración de los gobernantes, lo que ha permitido que la brecha entre ricos y pobres sea mayor.
Las tres reformas fiscales llevada a cabo por este Gobierno ha generado más de 533,000 mil millones de pesos sacados del sudor de los trabajadores dominicanos. Sin embargo, estos no han sido suficientes para cubrir la nómina y el gasto de un gobierno dispendioso, derrochador y ostentoso.
Alianza Popular entiende que es impostergable que el país disponga de un moderno Estado nacional soberano, bajo una democracia participativa y popular, que garantice una redistribución equitativa del ingreso nacional, de tal manera que sean las asambleas populares de comunidades las que realmente establezcan sus prioridades respecto a la inversión y el gasto público. Conduciremos el país en base a un Plan estratégico, es decir, con un programa de Gobierno que recogerá aspectos tan relevantes como el tipo de Estado al que debe aspirar la nación; promoveremos una verdadera reforma constitucional a través de una constituyente para garantizar la participación del pueblo en las grandes decisiones de estado; la Presidencia de la República manejará directamente todo el acontecer del problema eléctrico de República Dominicana a los fines de formular un plan de desarrollo eléctrico a corto, mediano y largo plazo; la capitalización progresiva de las micro, pequeñas y medianas empresas; el freno al desmedido aumento de la presión fiscal; reducción sustancial de los impuestos a los segmentos poblacionales de bajos ingresos y reducción inmediata del gasto corriente del Estado. Vamos, entre otras cosas, a aumentar el gasto social a los fines de reducir la deuda social acumulada con los sectores tradicionalmente desprotegidos ; control del endeudamiento externo; no emisión de bonos soberanos; atención especial al sector agropecuario; Ejecución de un plan de conservación y protección de las cuencas hidrográficas y los cursos de los ríos. También se reestructurarán y se eficientizarán los servicios públicos de salud a los fines de que sirvan a una verdadera reforma sanitaria nacional y la Seguridad Social abstracta que ofrece el presente Gobierno será convertida en una Seguridad Social Real para beneficio de todos los actores del sistema.
Hoy la ciudadanía se siente cada vez más insegura y es víctima de agresión física de la delincuencia. Los asaltos, muertes y otros delitos ocurren por doquier, una situación que está creando desconfianza en las instituciones del sistema y desaliento en la población.
En la ciudadanía hay expectativas de cambio. Requiere de un orden político basado en la paz social, en el cual se respeten las leyes, y que el Gobierno combata con firmeza los males de la sociedad.
En tal sentido, vamos a crear el Consejo de Seguridad Nacional, que generará las líneas maestras de la lucha contra la delincuencia y la inseguridad.
Por otro lado, aumentaremos el número de escuelas técnicas y vocacionales y recuperaremos la calidad en la educación pública para todos, con una inversión del 6% del Producto Interno Bruto.
Nuestro gobierno hará una revisión crítica de los tratados, especialmente el RD-Cafta y demás acuerdos de libre comercio, procurando que los mismo no afecten a la producción nacional ni al consumidor, y que se basen en una justa cooperación complementaria con equidad y solidaridad comercial. EN FIN, para describir estas propuestas, presentaremos oportunamente, a la consideración de todos los dominicanos y dominicanas, un exhaustivo Plan de Nación que contemple las necesidades mas urgentes de nuestro pueblo para el presente contexto histórico que vivimos.
Debemos reconocer que la justicia dominicana ha dado pasos positivos, sin embargo, muestra una gran debilidad e incoherencia y una penosa dependencia en lugar de independencia. Esto lo decimos por el retiro reciente por parte del Ministerio Publico de la acusación de malversación de fondos a los imputados en el caso PEME, que es una vergüenza nacional y una burla a la conciencia ciudadana. Esto constituye un desafió al pueblo dominicano, que no lo debe tolerar. Ha perdido la justicia y ha ganando la corrupción.
En cuanto a la administración del estado y el manejo de las cosas públicas, existe la percepción en el pueblo dominicano, de que no hay transparencia en las operaciones administrativas del Gobierno y sus instituciones.
Demandemos transparencia en el caso de la Sun land; en el caso de las dunas de Baní; en el acuerdo de PetroCaribe y en los gastos de las campañas electorales.
El pueblo tiene que reaccionar ante tanta corrupción. Hay que derrotar el silencio cómplice del Gobierno y de su candidato a la reelección.
Señoras y Señores, que nos ven y nos escuchan.
Nuestra razón fundamental de estar aquí, delante de ustedes, asumiendo el compromiso de cambiar el desorden en que vivimos, está motivada por la enorme desigualdad social que impera en el país.
La pobreza imperante se sustenta en el desempleo, la falta de educación, las desigualdades, la discriminación, la falta de oportunidades para que los jóvenes puedan obtener su primer empleo y en gran medida en la corrupción pública.
Señores, Alianza Popular no es más que una alianza entre el pueblo desprotegido y engañado y nosotros.
Ustedes están seguros que nuestra candidatura es la esperanza y la garantía que tienen todos para vivir en paz, con seguridad e igualdad y por eso debemos, luchar juntos por el CAMBIO y un NUEVO ORDEN.
Bajo mi gestión en la Policía Nacional, contribuimos de manera eficiente a crear un clima de seguridad para los dominicanos.
Igualmente en la vigilancia y cuido de nuestros bosques fui celoso en su preservación, y gracias a ello pudimos conservar, al menos por un breve período de tiempo, las cuencas de nuestros ríos, que desgraciadamente se ven hoy seriamente amenazadas.
En la dirección de Amet logramos reordenar el caótico sistema de transito de nuestras grandes ciudades. Lamentablemente, todos esos esfuerzos fueron en vano, ya que hoy podemos volver apreciar el retorno del caos y el desorden en nuestras calles.
Ustedes me conocen, y yo les propongo hacer un compromiso de corazón a corazón, para luchar juntos y hacer los cambios necesarios que requiere el país.
Quiero que la población vea y perciba en nosotros, lo que en realidad piensan y desean, porque seré fiel y obediente a su mandato. Encabezamos un equipo de hombres y mujeres comprometidos con los mejores intereses del pueblo dominicano, por tanto, el país puede contar con ALIANZA POPULAR, en sus luchas sociales.
El pueblo dominicano puede tener la seguridad que un gobierno encabezado por mí, no hay dudas que se aplicará MANO DURA contra la corrupción, contra la delincuencia contra la inseguridad y contra el desorden que impera en este país.
Somos de la firme convicción de que el pueblo demanda y quiere una señal clara, para la creación de un espacio que aglutine sus fuerzas auténticas y los liderazgos nacionales que luchan contra el clientelismo y la corrupción de las cúpulas de los partidos que nos han gobernado.
Por eso Alianza Popular buscará relaciones de compromisos, amistad y fraternidad con las organizaciones populares, de producción, servicios y con personalidades de la sociedad comprometida con las mejores causas del pueblo, que buscan la instauración de un régimen democrático popular que sea capaz de cambiar la dinámica tradicional por otra que destile solidaridad, justicia, respeto, y seguridad entre todas las dominicanas y dominicanos.
En ese sentido todas las llamadas fuerzas políticas emergentes, las entidades patrióticas que no tengan complicidad con el oprobioso pasado de corrupción e impunidad, debemos construir una alianza nacional, que participando en las elecciones de mayo próximo, quebrante la modalidad neo-liberar imperante en República Dominicana y produzca un nuevo orden socio-económico en el que sus ejecutorias estén motorizadas por el respeto a la propiedad privada, y a la libre empresa.
El primer paso hacia ese propósito lo estamos dando aquí en esta tribuna. Los demás pasos, dependerán del valor que tengamos cada uno para despojarnos de ambiciones particulares y grupales y pongamos la patria y sus valores por encima de todo y así construir un referente cohesionado, con visión de futuro, con sentimiento de victoria, para que todos juntos construyamos el País que todos queremos.
Muchas Gracias,




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